La empresa realiza pruebas en predios demostrativos en varias zonas del país a los efectos de evaluar el funcionamiento de las distintas fórmulas en el suelo con los diferentes cultivos.
ISUSA estructuró su tecnología pensando en las inquietudes de los productores, las necesidades de sus cultivos y el manejo de los campos. Por ello la empresa esta preparada de manera de poder formular distintos fertilizantes, con relaciones variables de NPK, S, y también incluir micronutrientes debido a su capacidad de granulación.
Además se desarrollan fertilizantes con fórmulas específicas para algunos cultivos que deben ser adoptadas por el productor. Un ejemplo de ello son las fórmulas para girasol con Boro, o fórmulas con Zinc para situaciones concretas de chacra en arroz.
Todas las variables fueron probadas y evaluadas en predios de productores y hoy tienen una excelente aceptación para esos cultivos, dijo a El Observador el ingeniero agrónomo Luis Mullin Wenzel, encargado del departamento técnico de ISUSA.
Otras fórmulas NPK granuladas con Boro, principalmente y algunas, más Zinc, son utilizadas por empresas forestadoras, que llegan a incluir nitrógeno, potasio y fosfatados de solubilidad lenta para la plantación. Esas fórmulas inicialmente solicitadas por los propios técnicos de las compañías forestales en base a análisis de suelos y experiencias en el cultivo, son ajustadas para distintas zonas del país. Es frecuente que se requieran fórmulas nuevas, explicó el técnico de ISUSA.
Algunos fertilizantes han estado disponibles en el mercado con bastante anticipación a su uso generalizado, y se promovieron debido a que en otras zonas fueron de gran impacto. Fue lo que ocurrió con el fertilizante líquido nitrogenado (en expansión en EEUU en los 80) formulado como N 33 desde 1986, pensado para aplicación al suelo, pasando después al actual N 30.
De todas formas, los fertilizantes líquidos, que cada vez son más vendidos, tuvieron sus dificultades para imponerse en el mercado. Falta de transportes adecuados, máquinas adaptadas a su aplicación y al principio, poco convencimiento por parte de los productores, hicieron demorar su aceptación masiva una década, señaló Mullin Wenzel.
También a partir de 1986 se desarrollaron los líquidos foliares con micronutrientes, (NPK 12-8-5 más micro y N33 más micro) que son utilizados principalmente para la producción hortifrutícola.
En esa época se ensayó con fuentes nitrogenadas como el nitrato de amonio en plantaciones de cítricos, viña y horticultura.
Con el tiempo los precios del producto fueron acercándose a las fuentes convencionales como la urea, lo que permitió su utilización en cultivos cerealeros con gran éxito, debido a sus menores pérdidas por volatilización y más rápida respuesta.
En estos avances siempre estuvieron involucrados varios actores, como los productores, cooperativas y las sociedades de fomento, señaló Mullin Wenzel.
Campos demostrativos
Actualmente se continúa con ensayos en predios demostrativos en distintas zonas, evaluándose manejos y comportamientos de distintas fórmulas y respuestas en pasturas, su rotación con arroz y ganancias en producción animal. Esto se hace en colaboración de instituciones como Fucrea, SUL y Conaprole, entre otros. También se hacen trabajos mediante convenios con el INIA y la Facultad de Agronomía.
Con el INIA hubo convenios para la evaluación de fuentes fosfatadas para pasturas como Fosforita Natural, Hyperfos como fuente parcialmente acidulada y fuentes solubles. Para ello se trabajó en zonas de cristalino, región este del país y basalto y en forma contínua desde 1994. El trabajo generó una serie de datos de producción y respuestas a distintas situaciones de mejoramientos para distintas fórmulas.
Los trabajos de Facultad de Agronomía se lograron en el marco de convenios con la CSIC (Comisión Sectorial de Investigación Científica) con evaluaciones de respuesta a fósforo y azufre (Superfosfato de Calcio) en pasturas y respuestas a Nitrógeno, Fósforo, Potasio y Azufre en verdeos invernales.
Los resultados son difundidos mediante charlas con productores, y en jornadas de campo y también se dan a conocer en la publicación de ISUSA “Agrotemario”,.
No solo se evaluaron las pasturas en las respuestas a la fertilización de azufre, sino que la soja, también ha recibido atención en este aspecto, debido a la extracción importante que se realiza de este nutriente.
Es de destacar el aumento del consumo de este nutriente como Superfosfato de Calcio con 12% de azufre, 7-40-0 con 5% de azufre y otras NPK + azufre para ser utilizado en soja.
Fuente: Suplemento de El Observador 60 años de ISUSA