Myrin integro un equipo logístico para el almacenaje de transporte.
Con presencia en Montevideo y en Nueva Palmira (Colonia) cuenta con un área de almacenaje cerrada de 35.000 metros cuadrados, lo que le permite proteger 160.000 toneladas entre granos y fertilizantes.
Hace algo más de una década la visión de los empresarios como Américo Deambrosi (con su compañía Nobleza Naviera) y Néstor Gerpe (de la transportista Bautista Gerpe Ltda.) unieron sus capacidades para crear Myrin S.A., una empresa de logística que nació pensando en ajustarse a las necesidades de los clientes. Un año después, en 1977, la importadora y fábrica de fertilizantes ISUSA se incorporó a la alianza formándose un equipo estratégico líder en la cadena de fabricación, almacenado y transporte de productos.
De ahí en más comenzó una etapa de crecimiento que no ha parado y el espíritu de sus titulares es seguir mirando el futuro con optimismo acompañando el desarrollo del sector agrícola.
Hoy Myrin, con presencia en Montevideo y en Nueva Palmira (Colonia), cuenta con un área de almacenaje cerrado de 35 mil metros cuadrados, lo que permite proteger 160 mil toneladas entre granos y fertilizantes. También tiene un espacio de 50 mil metros cuadrados de depósito abierto, todo lo que se logró con una inversión de U$S 10 millones, dijo a El Observador Joaquín Deambrosi director de Myrin y principal de Nobleza Naviera.
La planta de Montevideo tiene además una vía férrea lo que le permite acceso al ferrocarril para transportar arroz, madera, cemento y fertilizantes.
La historia de Myrin se basó en la audacia de sus fundadores, dijo a El Observador Néstor Gerpe, director de la compañía y titular de la transportista Bautista Gerpe Ltda.
“Comenzamos un poco a lo audaz sin tener un solo cliente, solo teníamos la idea de los servicios que faltaban en materia de almacenaje y estiba. Así empezamos una aventura que funcionó bien. Todos los años la empresa se va agrandando y eso se debe a la confianza de los clientes”, explicó Gerpe.
La empresa brinda servicios de almacenaje de granos y fertilizantes, transporte por tierra, barco y tren, tiene mezcladoras y embolsadoras para todo tipo de fertilizantes y cuenta con la capacidad técnica de utilizar distintos envases según los requerimientos. La embolsadora puede además cargar en camión o ferrocarril. Myrin con los años fue adquiriendo el know how necesario para solucionar problemas de acopio.
“Nosotros hacemos lo que el cliente pide”, afirmó Gerpe, para definir el espíritu con que se trabaja en Myrin “Lo que tratamos es de brindar buenos servicios”
Fechas
En julio de 1996 se crea Myrin y ese año se adquirió la planta de Agromax cuyo predio es de 80 mil metros cuadrados y otros 10 mil metros cuadrados eran depósitos e instalaciones. Luego se compraron equipos de apoyo, palas cargadoras, autoelevadores, cintas transportadoras y se trabajó para mejorar las instalaciones.
En febrero de 1997, ISUSA se incorporóal proyecto y meses más tarde se amplió el predio al adquirirse 8 hectáreas a la ex Agromax.
El proceso de inversiones se retomó en abril de 1998 cuando comenzó la construcción de una nueva celda de 4.200 metros cuadrados y otra de 4.500 metros cuadrados se levantó en setiembre de 1999.
Otras obras como la construcción de un galpón silo de 5.000 metros cuadrados en Montevideo se hicieron entre noviembre de 2000 y marzo de 2001.
La llegada de nuevos clientes hizo ampliar los planes de la empresa que a fines de 2001 construyó 3.000 metros cuadrados de explanada de hormigón para almacenaje a cielo abierto de minerales destinados a Fanapel.
En junio de 2004, Myrin culminó las obras de ampliación y reformó la planta de elaboración de sales tónicas. Ya ese año decidió instalarse en Nueva Palmira donde adquirió un predio de 18 hectáreas en el entorno del puerto local. Desde setiembre de ese año a marzo de 2005 se construyeron los galpones –silo de 3.000, 2.000 y 5.000 metros cuadrados en Nueva Palmira.
Hace 2 años se finalizó la planta de secado y pre-limpieza de Montevideo y en febrero de 2006 se inauguró una planta similar en Nueva Palmira.
Fuente: Suplemento de El Observador 60 años de ISUSA